Watch Dogs
El guión del juego que nos ocupa gira en torno a una pérdida. La de la hija del propio Pearce y, sobre ella, gira toda la trama de venganza sobre la que pivota la aventura. Como siempre en estos casos vamos a contar lo menos posible para evitar "destripar" nada al lector, sin embargo sí podemos adelantar algunas pinceladas. La campaña individuales el punto fuerte del producto, y se divide en cinco actos de números de misiones variables y que hacen avanzar el argumento con una pléyade de conspiraciones, movimientos maestros y traiciones que se nos explican a través de cinemáticas o llamadas de teléfono.
Todo comienza con una ágil presentación de quién es y a qué se dedica nuestro protagonista, acompañado de su mentor que nos guiará en nuestros primeros pasos a modo de tutorial para la misión que abre el modo historia. No tardaremos, sin embargo, en separarnos de su mano y comenzar a trabajar por nuestra cuenta, puesto que al fin y al cabo esto es un sandbox y sobra en la fórmula alguien que nos diga qué debemos hacer y cómo. Eso no significa que no vayamos a tener mucha gente que nos encargue trabajos, y por el camino conoceremos a abundantes personajes secundarios como Jordi, un T-Bone que protagonizará su propio DLC más adelante y, también, a la belleza alternativa Clara.
Éstos ayudan a dar algo de color a un modo off-line cuya línea principal nos llevará superar más o menos unas 15-20 horas, horquilla que recordemos es sólo una estimación y que variará mucho en función de las habilidades del jugador, de nuestro interés por las actividades secundarias y del nivel de dificultad escogido entre los cuatro disponibles. ¿Por qué es necesaria la presencia de estos "actores de reparto" para engordar la narrativa? Principalmente porque Aiden y su historia de venganza son tan genéricos que cuesta mucho seguirlos con interés. Esperábamos grandes cosas de una historia en la que tecnología y sus usos podían valer como pie para contarnos grandes cosas y sorprendernos, y el resultado ha sido todo lo contrario. Todo es bastante predecible y cuesta seguirlo con interés después de las primeras horas, hay momentos en los que parece que el programa quiere despegar sorprendiéndonos con algún giro, pero éstos no acaban de estar bien resueltos y la escasa empatía que vamos a sentir por el héroe y por sus seres queridos, desde luego, tampoco ayuda.
Las cinemáticas presentan un gran aspecto en todo lo relacionado con lo cosmético, y aunque se exhiben de forma minimalista con diálogos y conversaciones entre casi siempre dos interlocutores, lo cierto es que las cuidadas expresiones y el fantástico retrato facial de éstos ayuda a mejorar su look cinematográfico. Claro que el juego también acompaña estas ocasionales demostraciones de fuerza gráfica con otras secuencias perezosas, y es que abundan las misiones que se presentan con un mero plano fijo desde la distancia del propio Aiden a través de una cámara de seguridad estática escuchando una conversación o haciendo públicos sus pensamientos. Es, precisamente, esa sensación de falta de inspiración o de esfuerzo en determinadas partes de lo narrativo de Watch Dogs la que se extrapola también a lo jugable, impidiendo así que las partes brillantes sean la tónica dominante y, en cambio, dejando que se apodere una sensación de irregularidad que ha impedido al título alcanzar las cotas más altas a las que en un principio parecía destinado.
¿Qué hacer en Watch Dogs?
Como ya hemos dejado claro todo lo que propone Watch Dogs se basa, como siempre en estos casos, en las misiones: ya sean de perfil principal o secundario. Las que hacen avanzar la campaña son las primeras, y son las que presentan también todas las dinámicas jugables del programa con bastante acierto y cuidado timing. El problema con ellas no sólo viene derivado del argumento que ya hemos descrito como menos interesante de lo que esperábamos, sino también de un cierto componente repetitivo en lo que plantean. Al final la práctica totalidad de ellas son encargos que versan sobre ir del punto A al B y ahí matar a alguien o robarle datos, con un esquema general tremendamente similar entre sí y muy alejado de las cotas de variedad que están aportando en los últimos tiempos los grandes representantes del género.
Lo mismo podemos decir de muchas de las misiones de perfil accesorio que, como suele suceder, no tienen por qué cumplirse y que sirven como pretexto para llenar de vida la ciudad. El inconveniente viene derivado de que muchas de ellas son encargos de intercepción de coches enemigos, de limpieza de bases de matones o de persecuciones para hacernos con datos, y es algo que ya estamos haciendo constantemente en la campaña, con lo que su interés se ve reducido. También existen otros tipos de alternativas en este sentido que son mucho más variadas pero cuyo interés jugable es escaso y su contexto queda bastante fuera de lugar. Hablamos de un sorprendente matamarcianos de lo más básico en el que tenemos que limpiar a los extraterrestres que salen de portales interdimensionales, de una contrarreloj para coger monedas y esquivar trampas o de losviajes digitales que ofrecen entretenimientos tan estrafalarios como un psicodélico minijuego de saltos de flor en flor... Como decimos aportan diversidad, pero a costa de mecánicas tan simples que no acaban de aportar nada siquiera a corto plazo y que están ambientadas en la misma zona de la ciudad en la que se activan, de modo que ni tan siquiera ofrecen nada visualmente distinto al margen del cambio del interfaz y algún que otro filtro. Una decepción importante.
Lo mismo podemos decir de muchas de las misiones de perfil accesorio que, como suele suceder, no tienen por qué cumplirse y que sirven como pretexto para llenar de vida la ciudad. El inconveniente viene derivado de que muchas de ellas son encargos de intercepción de coches enemigos, de limpieza de bases de matones o de persecuciones para hacernos con datos, y es algo que ya estamos haciendo constantemente en la campaña, con lo que su interés se ve reducido. También existen otros tipos de alternativas en este sentido que son mucho más variadas pero cuyo interés jugable es escaso y su contexto queda bastante fuera de lugar. Hablamos de un sorprendente matamarcianos de lo más básico en el que tenemos que limpiar a los extraterrestres que salen de portales interdimensionales, de una contrarreloj para coger monedas y esquivar trampas o de losviajes digitales que ofrecen entretenimientos tan estrafalarios como un psicodélico minijuego de saltos de flor en flor... Como decimos aportan diversidad, pero a costa de mecánicas tan simples que no acaban de aportar nada siquiera a corto plazo y que están ambientadas en la misma zona de la ciudad en la que se activan, de modo que ni tan siquiera ofrecen nada visualmente distinto al margen del cambio del interfaz y algún que otro filtro. Una decepción importante.
El mejor motivo para llevar a cabo todas estas actividades, así como las que se suceden en tiempo real y de las que se nos advierte con mensajes emergentes (destrucción de convoyes criminales o interrupción de delitos en curso) tiene que ver principalmente con lamejora del personaje y con la obtención de dinero. Conforme vamos cumpliendo objetivos, de hecho, el programa nos va brindando puntos que podemos invertir en distintashabilidades para mejorar el potencial del protagonista. Hablamos de su optimización en labores como la conducción, los disparos, el hackeo y la capacidad para crear nuevos objetos, y en todos los casos los incrementos que conseguiremos nos regalan algunos de los momentos y destrezas más espectaculares del título. También será interesante para revelar todos los misterios del mapa, al más puro estilo Assassin's Creed, el desactivar las torres de intercepción de señales del ctOS, la organización que domina la faceta tecnológica y que bloqueará nuestras habilidades con el teléfono móvil hasta que procedamos a su supresión. También hay otras distracciones como juegos de cartas o ajedrez, aunque con una importancia y presencia más relativa.
Por otra parte todo lo que Watch Dogs propone se enmarca en una continuada percepción de que la industria del videojuego camina hacia un sentido de lo on-line constante. ¿Cómo lo hace Ubisoft en esta ocasión? De una forma muy inteligente y, para nuestro gusto, acertada. Se trata de integrar todo lo que tiene que ver con la campaña individual y el multijugador en un mismo todo, lo que permite saltar de una a otra parte sin injerencias, paso por torpes menús o largas esperas. De hecho, mientras se produce el matchmaking para la alternativa que hayamos escogido desde el teléfono in-game, el juego nos permite seguir moviéndonos a nuestro gusto por la ciudad, aunque con algunas lógicas restricciones en cuanto a poder intervenir en misiones o actividades ya que al encontrar la partida nos obligarían a abortarlas.

En las tiendas podemos comprar armas, ropa o incluso mejoras temporales para aplicar sobre nuestro personaje. Un buen lugar donde gastarse el dinero.
Valoración de Watch Dogs
| Es un videojuego divertido, con mucho contenido y con escenas espectaculares. | |
| Es bastante único en muchos aspectos y el hackeo le da mucha personalidad. | |
| Es uno de los últimos grandes sandbox que disfrutaremos en PS3 y X360. | |
| Le falta consistencia. Toca muchos palos, pero no resuelve todos igual de bien. | |
| Algunas partes del título provocan cierta sensación de dejadez. | |
| Puede ser repetitivo a medio plazo, y las misiones secundarias no están a la altura. | |
| Duración: 15-30 horas (mínimo)Jugadores: 1-8 (Competitivo: Sí) |
Otros analisis:
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